jueves, 23 de abril de 2020
Renacer
martes, 14 de mayo de 2019
Anhelando Madrid
Respira, tranquila, deja de destruirte, deja de repetirte lo que no debió pasar, deja de castigarte, dejaló atrás. Deja de tornarte gris, por dos meses de tránsito, deja de sufrir por lo que ya no puede ser cambiado. Marcha a otras tierras, a otros campos, donde la realidad huela a paz, a remanso entre brazos en los que deseas estar.
Sopla hondo, todo pasa, saldrás de esta, aunque no ilesa, pero siempre saldrás.
Sal de la sal de estas tierras, de las vivencias que aquí siempre amargas besan, tu piel impresa, de heridas, de guerras.
Respira, cada vez menos presa, de tus palabras, de tu experiencia. Que tu gozo rezume entre las grietas de sonrisas confesas, de tu voz que resuena en la lejana tierra.
130519
domingo, 18 de noviembre de 2018
Como niños
Como niños,
que sueñan con el idílico beso
que traerá consigo paz y sosiego
a este mar embravecido por el silencio.
Como niños,
buscando cada momento travieso
en esta aventura carente de doblego
que no poseo pero sí presencio.
Como adultos,
temiendo porque mi corazón salga ileso,
porque de las cenizas nazca fuego,
sabiendo que sin buscar, lo potencio.
Como adultos,
esperando que llegue el próximo regreso
para sentir que por tu cuerpo navego
desde la incertidumbre que hoy sentencio.
viernes, 6 de abril de 2018
"Sin castillaje ni corcel, Orión entró a tropel"
Orión entró a tropel",
en mi cabeza aún con blindaje,
en mi sendero sin riel.
Tomando mi mano en su viaje,
sin temor al desnivel.
Descubriendo un hermoso paraje
de cicatrices en su piel,
que me dibujan su andamiaje
como huellas en papel.
Quitándome cada ropaje
cosido con soplos de hiel.
Haciéndome que me relaje
en su cómodo carrusel.
"Sin castillaje ni corcel,
Orión entró a tropel",
con su aterciopelado lenguaje,
traza ilusiones con cincel.
Con su acaramelado pelaje,
se delata amante fiel.
De mi entramado forraje
ha osado tirar del cordel.
Sacando a flote mi coraje,
acogiéndolo en mi cuartel.
Ante su tenue olor salvaje
con más deleite que el clavel,
no queda mas que me relaje
y disfrute de todo, de él.
El temerario cobarde
capaz de con sus manos abatir
hasta al enemigo más feroz.
Capaz de por ideales combatir
hacia una muerte precoz
El temerario cobarde
esquivo de sus sentimientos
a otras tierras marchó veloz;
pues prefirió áridos desiertos
a escuchar aún mi voz.
El temerario cobarde
capaz de sin gesto adminir
el empleo de su hoz.
Capaz de serenidad conferir
siendo el mejor portavoz.
El temerario cobarde
se enterró en mil lamentos;
evitó acunarse en mi albornoz.
Y cubrió mi voz de cemento,
quebrando en susurro atroz.
Promesas rotas
Antaño eran tiempos fervientes;
hoy un resquicio latente de mi frenesí.
Besos robados en el frío de la noche;
risas ingenuas que huelen a tí.
La espera amarga de mejores ocasiones,
que aguardan felicidad derramada al fín.
Un vacío lleno de ansiedad;
verte y no saber qué decir.
Buscar el sollozo de un amor desolado
en cualquier transeúnte que ose morir.
Mi cariño, sobre tu pecho se mecería
sin mayor titubeo que el porvenir.
Me robaste
y con ella mi miedo.
Me robaste la inseguridad
sin importante un bledo.
Viniste a mí
trayendo paz y consuelo
a esta cabeza con demasiados desvelos.
Llenándome de anhelos aun por vivir;
cubriendo de mantos de cielo mi devenir.
¿Qué se esconde tras ese hoyuelo
que tanto me hace fluir?
Ya me cansé de huir.
Yo quiero echar el vuelo,
ver mis alas batir,
verme alborotado el pelo...